En Tavira todo el mundo dice Alagoa. El nombre oficial es Praça Dr. António Padinha, pero un anuncio de 1936 escribía "vulgo Alagoa", y así sigue siendo. El nombre viene del propio lugar: la hondonada entre las colinas de Santana y São Brás, donde confluían pequeños arroyos y el terreno quedaba bajo el agua. El poblamiento aquí, en la orilla izquierda del Gilão, empezó a finales del siglo XIV. La iglesia conventual de São Paulo, que ocupa uno de los extremos, es posterior a la plaza, comenzada en 1606. El jardín del centro es de 1915, creado por el primer alcalde republicano de la ciudad, el médico António Padinha. 900 metros cuadrados, dos figuras de bronce y, en 2024, un plan para una carretera que lo atravesara, que la gente no quería.
La plaza es un triángulo alargado en el fondo del valle entre las dos colinas, con bajada al río por la Rua 5 de Outubro. El poblamiento de este lado del Gilão empezó a finales del siglo XIV. La iglesia no llegó hasta 1606, cuando los ermitaños de San Pablo empezaron su convento, la primera casa religiosa al este del río y la única de la orden en el Algarve. Los edificios conventuales se vendieron y derribaron después de 1834; la iglesia sigue en pie, sencilla y encalada, con planta de cruz latina, algo raro en Tavira. Protegida no está. El ayuntamiento lo propuso en 1983 y en 2001, y el expediente caducó en 2009.
António Padinha nació en Tavira en 1868, hijo de un comerciante que también había sido alcalde. Estudió medicina en Coimbra y el 8 de octubre de 1910 tomó posesión como primer alcalde de la ciudad bajo la República. En el libro de actas escribió que el libro debía "celebrar a Camara Municipal Republicana do concelho de Tavira". Murió el 29 de noviembre de 1916. Cuando el periódico de la ciudad hizo balance veinte años después, figuraban la luz eléctrica, el matadero, la cárcel, el cementerio, la fábrica de conservas A Tavirense y el Teatro Popular. El jardín no está en la lista. Y aun así es por lo que se recuerda la plaza.
En medio de la plaza había un terreiro de tierra apisonada. En 1915 el ayuntamiento construyó en él un jardín; según el inventario de los jardines históricos de Portugal, había recibido fondos para mejoras urbanas "como demostración de los beneficios de la República", y Padinha puso en marcha las obras. El plano era de Carlos Peres: cuatro parterres elevados de bordes sinuosos y un paseo ancho alrededor. El jardín nunca recibió su nombre; sigue llamándose Jardim da Alagoa. En 1986 llegaron la calçada blanca con dibujos negros y quince parterres nuevos con bancos empotrados en el borde. Los árboles proceden de cinco continentes, entre ellos la araucaria de Norfolk y la palmera canaria.
El obispo llegó primero. Marcelino Franco nació en Tavira en 1871 y fue obispo del Algarve en 1920-55. El periódico Correio do Sul abrió una suscripción en 1968, el arquitecto Gonçalo Lyster Franco diseñó el monumento y señaló esta plaza, y la escultora Branca de Alarcão modeló la figura. El 17 de abril de 1971, en el centenario de su nacimiento, el gobernador civil retiró el paño. El obispo está de hábito episcopal y mira hacia la iglesia. Padinha tuvo que esperar. En 1964 el Povo Algarvio reclamaba un busto suyo; hasta entonces el homenaje era el nombre de la plaza y una placa en la casa donde murió. El busto llegó en 1982.
La iglesia se abre ocasionalmente, entre otras cosas para visitas guiadas organizadas por el ayuntamiento; dentro hay siete retablos, ninguno dorado. Desde fuera siempre se ve la inscripción del portal "DOMUS DEI EST ET PORTA CELI" y la hornacina con la figura de barro de Nossa Senhora da Ajuda. En el jardín: mire el dibujo negro de la calçada blanca y siéntese en uno de los bancos empotrados en los parterres. El ayuntamiento usa el jardín para mercados, por ejemplo la Feira da Dieta Mediterrânica en agosto.
Tavira creció al otro lado del río, y el nuevo barrio de la orilla izquierda tuvo su plaza donde el terreno era llano: en el fondo, entre Santana y São Brás, donde se juntaba el agua. De ahí el nombre. El inventario urbano del SIPA cuenta la plaza entre los elementos estructurantes de la ciudad, en el eje de la Rua do Malforo a la Rua da Porta Nova. La iglesia es doscientos años más joven y se acomodó a una forma que ya estaba allí. No es la iglesia la que ha creado la plaza. Es la plaza la que ha recibido una iglesia.
En 2024 el ayuntamiento sometió un plan de movilidad a consulta pública. Para esta plaza preveía trasladar el jardín hacia el norte y hacer pasar una calzada entre la Rua Almirante Cândido dos Reis y la Rua 5 de Outubro, dejando dos parterres arbolados. Dos grupos de ciudadanos respondieron que eso destruiría el jardín y partiría la plaza en dos; su propuesta era conservar el jardín tal como está y cerrar la plaza a los coches. La remodelación del Jardim da Alagoa sigue en la lista de proyectos del ayuntamiento, y qué fue del plan, no lo sé. Un jardín de 900 metros cuadrados de 1915 no es mucho. Pero es el que la gente llama Alagoa.