Por fuera parece una iglesia barroca del siglo XVIII, y lo es, pero solo en parte. Los pescadores y marineros de Tavira la construyeron en la primera mitad del siglo XVI a través de su cofradía, el Compromisso Marítimo, y la dedicaron a São Pedro Gonçalves Telmo. El terremoto de 1755 se llevó la mayor parte de la nave; Diogo Tavares de Ataíde la reconstruyó a partir de 1756. El techo es la razón para entrar: pintado en perspectiva ilusionista en 1765 por el tavirense Luís António Pereira, es el más antiguo de su clase en el Algarve. El nombre "das Ondas" viene de una imagen de la Virgen que, según la tradición, los pescadores encontraron entre las olas junto a la playa en 1659.
La Confraria do Corpo Santo, llamada en el habla corriente Compromisso Marítimo, es más antigua que la iglesia. Existía en el siglo XV, y en 1497 D. Manuel I dio a los marineros de Tavira el derecho a elegir cada año un juez. El estatuto de 1530 prohibía pescar los domingos y en las fiestas de la Virgen; la pesca de esos días iba a la cofradía. La iglesia la levantaron en el barrio portuario de la Ribeira a partir de la década de 1530. La visita de 1554 describe una iglesia renacentista nueva, con portada "lavrado de romano" y arco triunfal octogonal. Pertenece a la escuela propia de Tavira del primer Renacimiento.
El terremoto de 1755 dañó la iglesia, pero la capilla mayor aguantó. En 1756 la cofradía firmó contrato con Diogo Tavares de Ataíde, el maestro de obras barroco más importante del Algarve, para reconstruir los muros de la nave "com toda a fortaleza e valentia". La portada es suya: arco de medio punto, veneras y frontón triangular con las armas reales en rocalla. En 1765 Luís António Pereira pintó el techo en perspectiva ilusionista, el más antiguo de ese tipo en el Algarve. Algo más de mil tablas; todas se desmontaron y restauraron en 2012-14.
Cinco retablos de madera dorada, cinco esculturas de madera y un órgano de finales del siglo XVIII. En el altar mayor está São Pedro Gonçalves Telmo con hábito dominico y un barco en una mano; a la otra le falta el cirio con el fuego de San Telmo. Nossa Senhora das Ondas es una imagen del siglo XVII en madera policromada, en el lado de la epístola. Según el Santuário Mariano de 1718, que lo califica él mismo de tradición, los pescadores la encontraron en la playa en 1659, desgastada por las olas y la arena, pero con el rostro y las manos intactos.
El domingo después de Pascua los patrones de barco elegían la junta, y las limosnas iban a los marineros pobres y a sus entierros, porque "cuando pudieron trabajar, ganaron para la cofradía", como dice el estatuto de 1793. En 1937 el Estado Novo suprimió todos los Compromissos Marítimos, y en 1941 la iglesia pasó a la Casa dos Pescadores. Estuvo cerrada durante años con un agujero en el tejado, hasta que el ayuntamiento la tomó en préstamo, la restauró por unos 430.000 euros y la reabrió en mayo de 2015. Desde junio de 2024 es propiedad del ayuntamiento.
La iglesia está abierta a las visitas y se usa para conciertos como "Fado com História" y para las visitas guiadas del ayuntamiento. Mire primero hacia arriba; el techo es a lo que se viene. Después dé la vuelta por detrás de la capilla mayor y busque las piedras con las armas de D. Manuel y la palabra ALEO. En la fachada está la placa conmemorativa de la reapertura de 2015. El edificio vecino, el antiguo Compromisso Marítimo, es hoy la sede de la Junta de Freguesia.
La Ribeira era el puerto. La cofradía puso allí su iglesia, no arriba, junto a las parroquiales de la colina. El dinero venía del mar: la pesca de los domingos y las fiestas de la Virgen, y los marqueses de Vila Real, que tenían la concesión real de las rentas aduaneras de Tavira y pusieron su divisa en el muro. La declaración de 2012 se fundamenta en que la iglesia conserva la memoria de la antigua pujanza económica de Tavira y de la cofradía de marineros de la ciudad. Es la iglesia de una ciudad portuaria, construida por quienes navegaban.
Menos de lo que uno cree. La portada, los muros de la nave y el techo son de 1756-65. De la iglesia renacentista quedan el arco triunfal, si Santana tiene razón, y las armas de D. Manuel con las piedras del ALEO. El resto es barroco y mobiliario de los siglos XVII y XVIII: una Virgen del siglo XVII, un São Telmo del XVIII, el órgano. No es una carencia. La iglesia muestra cómo las ciudades del Algarve se reconstruyeron después de 1755, con lo que tenían y con el mejor maestro de obras que pudieron conseguir.